El gobierno regional ha enviado a todos los centros educativos
de la región las instrucciones para el desarrollo del tercer trimestre y el
final del curso escolar 2019-20. En este documento se establece la necesidad de
que los docentes prioricen los conocimientos esenciales del temario que permitan
el progreso académico de los alumnos el próximo curso escolar 2020- 21. Este
mismo criterio se seguirá en el caso de los estudiantes que tengan que obtener
una titulación o certificado académico.
A través de esta disposición, se fijan criterios y pautas
básicas de trabajo que ayuden a orientar la actividad educativa, reforzando la
necesaria coordinación entre el profesorado, liderado por los equipos directivos.
Las instrucciones señalan que una parte fundamental del
trabajo educativo estará centrada en el repaso, la profundización y el afianzamiento
de los contenidos y las competencias abordadas desde el comienzo del presente
curso. Además, y dada la prolongación del periodo de suspensión, se avanzará en
aspectos del currículo con las adaptaciones y la flexibilidad necesarias.
Asimismo, el documento establece que una vez se reanuden las
clases presenciales, los profesores deberán priorizar “los contenidos y las
competencias que no pudieron abordarse a distancia por requerir la utilización
de material específico o la realización de actividades prácticas”.
El texto remitido a colegios e institutos hace especial
hincapié en los alumnos que se encuentran en situación de desventaja o con
problemas especiales del aprendizaje, para quien el Ejecutivo regional ya
diseñó un plan con medidas de refuerzo educativo.
Por tanto, para aquellos estudiantes con necesidades
educativas especiales o de compensación educativa, así como con dificultades
específicas de aprendizaje, se realizará la modificación, adaptación y seguimiento
de los planes de apoyo y refuerzo que se consideren necesarios. En caso de no
superarse, se llevarán a cabo adaptaciones y planes específicos personalizados
de apoyo y refuerzo educativo de cara al curso escolar 2020-21.
Proceso de evaluación
Otro de los aspectos reflejados en las instrucciones
enviadas a los centros educativos es la parte referida al proceso de evaluación,
que se centrará en los contenidos y las competencias abordadas en los dos
primeros trimestres. De esta manera, los profesores valorarán que las actividades
de aprendizaje y de evaluación realizadas a distancia suponen un ritmo
diferente y, por eso, harán una evaluación individualizada, atendiendo a las
circunstancias personales y educativas en cada caso.
Las actividades de evaluación no presenciales deberán buscar
la variedad en los instrumentos de evaluación (videoconferencia, correo
electrónico, plataformas educativas, telefonía, etc.).
Por lo tanto, en la evaluación final se tendrá en cuenta la
evolución del alumnado durante los dos primeros trimestres del curso escolar y
el trabajo desarrollado durante el tercer trimestre, es decir, todos los
trimestres tendrán valor académico.
Sin embargo, los docentes deberán valorar las posibles
carencias no achacables al propio alumnado, para asegurarse de que ello no
penalice su calificación. De esta manera ningún estudiante debe resultar perjudicado
por la modificación de los criterios de calificación programados a principio de
curso.
Las instrucciones señalan que es fundamental que los
profesores informen conveniente y periódicamente a los alumnos y, en su caso, a
las familias, de las actividades que deben realizar y de los contenidos de la
programación fundamentales para su progresión y aprovechamiento futuro.
Repeticiones de curso y fechas de evaluación final
En cuanto a las repeticiones de curso, el documento dicta
que la promoción y la titulación deberá respetar la normativa vigente estatal y
de la Comunidad de Madrid para cada enseñanza. Asimismo, se debe tener en
cuenta que la permanencia un año más en la etapa tiene un carácter excepcional,
y se adopta tras haber agotado el resto de medidas ordinarias de refuerzo y
apoyo para solventar las dificultades de aprendizaje del alumno.
Por último, en las instrucciones se fijan las fechas de las
evaluaciones finales, que deberán estar concluidas antes del 16 de junio en el
caso de las ordinarias, y del 26 de junio las extraordinarias. En segundo de
Bachillerato, los centros programarán la evaluación final ordinaria antes del
23 de junio, mientras que la prueba extraordinaria tendrá lugar los días 1 y 2
de septiembre.