Resumen de la procesión de la Soledad Coronada y el Sagrado Descendimiento 2019

Como dijimos ayer tras la procesión de los Doctrinos, que tampoco pudo celebrarse, parece que la Semana Santa está milimétricamente estudiada para caer en el periodo más lluvioso del año.

El pronóstico para el Viernes Santo era contundente, lluvia durante prácticamente todo el día. Es cierto que anunciaba claros a primera hora de la mañana, y por eso pudo salir la procesión de la Agonía. Para por la tarde había lluvia continua hasta las 21:00 horas, pero la procesión de la Soledad debía salir a las 19:15, demasiada diferencia.

Cuando llegamos a las puertas de Santa María la Mayor en la calle Libreros, pasadas las 18:30, ya había una tupida red de paraguas frente a la rampa de salida. Fueron muchos los que desafiaron al agua y se colocaron frente a su iglesia para ver salir los pasos.

Personal de la Hermandad de la Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de María Santísima de la Soledad Coronada y Sagrado descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo estudiaban todas las opciones. Salir, no salir, salir con un recorrido acortado… el año pasado se vieron en la misma situación y finalmente salieron, pero a mitad de recorrido tuvieron que dar la vuelta y entrar a toda prisa en el templo.

Para este año querían hacerlo bien. Su corazón quería salir, pero el cielo (al menos las nubes) se empeñaban en lo contrario.

Anunciaron por fin que darían una hora y cuarto de tiempo para ver si cesaba la lluvia. Las 20:30 no era tanto tiempo de espera, después de todo un año. Cuando se acercaba la hora parecía que iba a dejar de llover definitivamente. De hecho las personalidades se situaron en la calle cerca de sus puestos, viendo que finalmente sí se saldría.

Aspecto de la calle Libreros pasadas las 19:15 horas.

Pero entonces llegó la mala noticia. Un hermano salió para anunciar que no, que se había decidido no poner en riesgo las tallas, ni los anderos con el suelo tan mojado, y que finalmente no se saldría.

En su lugar se decidió hacer un pequeño acto para agradecer la espera a todos los que aguardaban dentro de la iglesia, y a los de la calle también. Salieron los pasos a la puerta de la iglesia, y fueron recibidos con aplausos de todos los presentes.

El obispo regaló unas palabras de ánimo a todos los presentes, y el alcalde, por petición de la cofradía, también les dirigió unas palabras de ánimo. Lo tienes todo en el vídeo superior.

Finalmente se recogieron en el interior, y se procedió (como marcan las normas) a celebrar un Via Crucis en el interior de la nave central de
Santa María la Mayor, en el que los pasos se quedarían en su sitio y se recorrería andando las estaciones penitenciales del templo.

En definitiva, una decisión dura, complicada, que hizo llorar a hombres como castillos y mujeres por igual. Pero acertada, porque finalmente la lluvia no cesó de caer. El año que viene se intentará de nuevo.

Imágenes de la Soledad 2019