Probablemente el mejor concierto de este Festival de Música en el que se han convertido las noches de las Fiestas de los Santos Niños. Y no es gratis la afirmación teniendo en cuenta la gran actuación que, por ejemplo, ofrecieron el sábado JP Bimeni and the Black Belts.

La cosa iba de dos músicos, uno al chelo y otro a la guitarra eléctrica, que comenzaron la actuación sentados. De hecho este fue el único concierto en el que la organización dispuso de sillas para el público. Sumado a esta circunstancia, era lunes por la noche y por mucha fiesta local del Alcalá que fuese al día siguiente había que ir a trabajar.

Con todos estos ingredientes todo hacía presagiar un concierto tranquilo y sosegado. Máxime cuando empezaron sus primeros acordes de música de cine que iban desde los títulos más clásicos hasta las cintas más comerciales o hicieron su particular versión del Despacito de Luis Fonsi.

Todo cambió cuando Phil (guitarra) agarró la guitarra española y Chris se puso en pie con el chelo. A partir de entonces, el público no pudo parar de bailar y las sillas dispuestas por la organización no tenían quien la ocupase.

Lo mismo daba escuchar los acordes de Siete años en el Tibet que la banda sonora de Juego de Tronos. El tempo de las versiones iba in crescendo a la vez que el ánimo de un público totalmente entregado a la música de Mozart Heroes.

Después se arrancaron por Queen y con una increíble versión del Thunder de AC/DC mientras metían a Vivaldi o Bach. Obviamente les costó mucho salir del escenario y después de la primera despedida siguieron en el escenario versionando el Entre dos tierras de Héroes del Silencio con todo el público coreando la letras mientras Chris y Phil ponían la música.

Para terminar, vuelta al mejor tributo de AC/DC que se ha escuchado nunca en Alcalá de Henares con los dos músicos abajo del escenario y mezclándose con el público. Las versiones de Back in black y Highway to Hell no tuvieron precio.

Sin duda el mejor cierre para estos cuatro días de conciertos en la plaza de la Magistral donde las noches de las Fiestas de los Santos Niños han tenido a la música de calidad como gran protagonista.