El Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes, más conocido como el Premio Cervantes, está considerado el premio más importante de la literatura en español. Todos los años se entrega en una ceremonia solemne, presidida por los Reyes, en el soberbio Paraninfo cisneriano de la Universidad de Alcalá de Henares. La fecha es siempre el 23 de Abril, en el Día del Libro, y aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes.

Se creó en 1976, y desde entonces lo han recibido los más prestigiosos autores tanto españoles como hispanoamericanos, desde el poeta de la generación del 27, Jorge Guillén, el primero, hasta Sergio Ramírez, en 2017 (aunque el Premio se entrega el año siguiente, en este caso 2018).

El premio más importante del español

Está dotado con 125.000 euros (en su primera ocasión, con cinco millones de pesetas) y lo concede el Ministerio de Cultura de España, que elige al jurado de expertos que examina las propuestas de las Academias de la Lengua, tanto la Española como las de cada uno de los países de habla hispana, así como los autores que proponen los ganadores de ediciones anteriores.

Es el premio de literatura en castellano más importante porque es un galardón destinado a distinguir la obra completa de un autor al que de esta manera se considera que ha realizado una contribución fundamental al patrimonio cultural hispánico, en cualquiera de los géneros de la literatura, ya sea la poesía, la narrativa, el ensayo…, o como suele ocurrir en muchos casos, por dedicarse con maestría a todos o la mayoría de ellos.

El nombre, evidentemente, lo tiene de quien fue el autor, el alcalaíno Miguel de Cervantes, de la obra que se tiene por la más alta cumbre de la literatura en español, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.

Lo más granado de la literatura

Más de cuarenta escritores y autoras han recibido el Premio Cervantes, o Premio Nobel de las letras castellanas, como también ha sido llamado por los medios de comunicación. Todos los galardonados son novelistas, poetas y dramaturgos imprescindibles para conocer la literatura tanto española como americana de los siglos XX y XXI.

Por citar algunos pocos, los poetas José Emilio Pacheco en 2009, Antonio Gamoneda en 2006, Juan Gelman en 2007, o los novelistas Juan Marsé en 2008 o Ana María Matute en 2010, aunque fue la ensayista María Zambrano la primera mujer en recibir el Premio Cervantes, en 1988.

Además lo han recibido ampliamente los integrantes de la conocida generación poética del 27, como Gerardo Diego o Rafael Alberti y Dámaso Alonso. Y hay que destacar que entre los que lo han recibido se encuentran dos premios Nobel: los novelistas Camilo José Cela y Mario Vargas Llosa.

En su mayoría son poetas y novelistas, pues los géneros literarios que han contado con menos premiados son el periodismo, al que pertenecían Miguel Delibes y Francisco Umbral, y el teatro  representado por el dramaturgo Antonio Buero Vallejo.

La entrega: emoción y solemnidad

El jurado está formado por el director de la Real Academia de la Lengua Española, el director de una Academia de la Lengua de América (que va cambiando cada año), el premiado en la edición anterior y seis personalidades del mundo académico y literario del Instituto Cervantes (la institución oficial que se dedica a divulgar el idioma y la cultura en el mundo), de las universidades españolas, de las asociaciones de la Prensa tanto española como hispanoamericanas, y de las asociaciones  internacionales de hispanistas. Esta composición del jurado, de gran variación y prestigio, realza si cabe aún más la calidad del premio.

Este jurado se reúne y anuncia su decisión a finales de cada año, pero la ceremonia oficial de entrega se celebra el 23 de abril, día del fallecimiento de Cervantes y por ello Día del Libro en toda España. El acto siempre tiene el mismo e imponente escenario, el Paraninfo de la Universidad de Alcalá, en la plaza de San Diego, que es la sala noble por antonomasia de la universidad, el salón donde se celebran todos los actos importantes de su vida interna.

La ceremonia oficial está presidida por el Rey Felipe VI, como máxima autoridad del país, que es quien entrega la medalla y la escultura  del premio a la persona galardonada, y junto a él están el ministro de Cultura español y otras autoridades, como el presidente de la región autónoma de Madrid y el alcalde de la ciudad. El Rey y el ministro de Cultura pronuncian discursos en los que glosan la vida y la obra del autor o autora, en los que siempre hay referencias tanto a Miguel de Cervantes como a los clásicos del idioma y a la situación del español en el mundo, tanto como riqueza cultural como desde el punto de vista de su uso en las diversas sociedades en que es el idioma normal de comunicación.

Por su parte, el premiado, ataviado al igual que las autoridades y asistentes con sus mejores galas, pronuncia también un discurso de recepción del premio. En sus discursos, los galardonados han hablado de todo tipo de ideas y reflexiones relacionadas con la literatura, con el idioma, pero siempre teniendo a Cervantes como referencia universal y a la vez personal, pues todos ellos se han referido al genial novelista y poeta como maestro de letras e influencia permanente en su escritura, desde los más diversos ángulos.

El cierre musical se hace con Gaudeamus Igitur, durante unos 20 años a cargo de Schola Cantorum y actualmente el Coro de la Universidad de Alcalá, así como a veces algunos cantantes de ópera españoles como Carlos Álvarez o Enrique Baquerizo, acompañados por los coros.

Dos curiosidades

El Premio Cervantes no puede ser dividido, declarado desierto o ser concedido a título póstumo. Pero esto no fue así desde su principio, sino que es una norma que se estableció a partir de la edición de 1979. En ese año el jurado decidió dividir entre el poeta español Gerardo Diego y el eterno candidato al Nobel, que nunca llegaría a recibir, el argentino Jorge Luis Borges. En su momento, esa decisión causó gran polémica, dada la extrema calidad y méritos de ambos, y fue muy criticada, por lo que se decidió que el premio fuera indivisible.

Otra curiosidad es que, aunque no es una regla escrita, cada año se ha entregado a unos u otros autores de cada lado del Atlántico: un año, a un autor español, y al siguiente, a uno hispanoamericano, y así sucesivamente.

Más información:

Conoce el Paraninfo de la Universidad de Alcalá

Referencias: