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Casa y Fonda 1888: el restaurante boutique con reservados exclusivos de la plaza de Cervantes

En plena Manzana Cisneriana, a los pies del Colegio de San Ildefonso, una carta mediterránea y tradicional con cocina de vanguardia y un trato exquisito. Y es que el chef, Alfonso Sanz, se lanza a un nuevo proyecto tras llegar a un acuerdo con los propietarios de Casa y Fonda 1888 (Hotel Bedel y Hostel Complutum) para la reapertura de su restaurante.

Con su sello inconfundible, una cocina más grande y su horno de brasas, Casa y Fonda 1888 quiere ser un nuevo referente en la gastronomía alcalaína, y hacerlo desde su lugar más representativo, la plaza de Cervantes.

Productos de temporada excelentemente tratados en cocina, para conseguir magníficos platos como el entrecot de carne novilla, bacalao al pil pil a la brasa, tataki o tartar de atún rojo, sashimi de pez limón… y el taco de oreja confitada con piparra y salsa de callos, todo un guiño al Restaurante Ambigú.

Estos platos pueblan una carta en la que también se puede encontrar desde unas anchoas del Cantábrico, pasando por pisto extremeño con patatera y papada ibérica, hasta llegar a un Magret de pato con salsa de sirope de arce. Además, por supuesto, de sus menús especiales, para grupos o para eventos boutique.

Los reservados de 1888

Casa y Fonda 1888 es un lugar donde el espacio es más que importante. Dos magníficos reservados para tus eventos más discretos, en un edificio histórico en el nº8 de la plaza de Cervantes, en plena Manzana Cisneriana.

Primero, la sala de eventos, con mesa de montaje imperial y TV, para reuniones de empresa, presentaciones o pequeñas celebraciones, como una boda boutique, de hasta 24 personas.

Después, el reservado exclusivo para 6-7 personas en mesa redonda con vistas a la plaza de Cervantes y la calle Pedro Gumiel. Para los eventos más discretos e íntimos.

En ambos casos, se puede personalizar un menú tematizado o degustación reservándolo con tan solo 48 horas de antelación. Además, por supuesto, de elegir lo mejor de su carta.

Vinos y postres en Casa y Fonda 1888

Una carta con un precio medio de 35-40 euros, que se puede acompañar con su magnífica bodega de 40 referencias seleccionada por la sumiller de 1888, Andrada Petrisor, y su compañero de Ambigú, Daniel González.

En ella se encuentra desde el blanco, con un magnífico Albariño 100% crianza de Pentecostes pasando por el cava Brut Nature Árabe –que también se puede pedir por copas- hasta llegar a los grandes tintos con, por ejemplo, un buen Antídoto crianza de Ribera del Duero. En definitiva, una gran selección de vinos. Desde caldos con una magnífica relación calidad/precio hasta la joya que supone contar con el gran Flor de Pingus.

Y para terminar la velada, nada mejor que los postres caseros de la cocina de Alfonso Sanz. No podía faltar la torrija de Ambigú, ni la costrada alcalaína estilo 1888 más crujiente y ligera. Y si se nos permite otra recomendación, lo haremos con la tarta Pavlova, ligera, frágil y deliciosa.

El menú del día de la Manzana Cisneriana y un histórico desayuno

Pero, como ocurre en Ambigú, en Casa y Fonda 1888 también se puede comer todos los días. Un menú del día tradicional, por 22 euros. Quizás algo más caro que otras opciones, pero que permite a la cocina de 1888 aumentar la calidad de sus productos y platos.

También una sala de desayunos para disfrutar de las vistas al magnífico patio cuya historia encendió la chispa de lo que hoy conocemos como Sociedad de Condueños, que compró el edificio en el siglo XIX y completó su restauración en 2019.

Casa y Fonda 1888 es un proyecto ambicioso y bonito donde sus clientes disfrutan de un sitio emblemático de manera informal. Donde se puede tomar una cerveza o vino y cava por copas en sus mesas altas y, en primavera, una terraza en la plaza de Cervantes.

Sin duda un proyecto con mucho futuro que cuenta con el talento de Alfonso Sanz y la privilegiada ubicación de la esquina de plaza de Cervantes con Pedro Gumiel, en un edificio que es historia viva de Alcalá de Henares.

Alfonso Sanz

Alcalaíno de pro, salió de la Escuela de Hostelería y Turismo de Alcalá de Henares en 2003. Desde allí dio el salto al Hotel Urban con Joaquín Felipe, para después formarse en La Broche de Sergi Arola.

Su aventura internacional llegó en Londres en el japonés con estrella Michelín NoBu de la City. Aunque él se considera criado en los fogones junto a Aurelio ‘Yeyo’ Morales en La Almadraba de Madrid. Un chef con estrella Michelín al que sustituyó en el restaurante Goya de Alcalá de Henares.

De vuelta a la ciudad, fue chef ejecutivo de proyectos gastronómicos tan exitosos como el propio Ambigú, Casino, Taberna 7, Taberna San Isidro y ahora con sus empresas en solitario en Ambigú y Casa y Fonda 1888.

Más información y reservas

Dónde está Casa y Fonda 1888 Alcalá de Henares