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Alcalá de Henares
Dream Alcalá Premio Cervantes 2018 Alcalá de Henares, una ciudad con tradición fallera

Alcalá de Henares, una ciudad con tradición fallera

El domingo 22 de abril Alcalá de Henares volverá a quemar una falla en una de sus plazas, en esta ocasión la de la Paloma, ante cientos de vecinos que se reunirán para ver una cremà fuera de los confines de la Comunidad Valenciana.

Esta es la segunda vez en los últimos años que Alcalá quema una falla, después de que en 2017, en estas misma fechas, el consistorio decidiese plantar una falla en la plaza de los Santos Niños en honor a Cervantes en el IV aniversario de su muerte.

Puede que a alguien le parezca una ocurrencia extravagante, quemar una falla en mitad de la Comunidad de Madrid, pero lo cierto es que no es la primera, ni la segunda vez, que Alcalá de Henares celebra un acontecimiento de características similares. Un lector de Dream Alcalá, Antonio Potenciano, nos puso tras la pista.

Nos hemos acercado a la Biblioteca Municipal Cardenal Cisneros para buscar un documento gráfico que nos hablase de otras fallas recientes en la ciudad complutense. Allí hemos hablado con Luis Alberto Cabrera, Jefe del Servicio de Bibliotecas, quien nos ha facilitado el acceso a un libro llamado Estampas de la feria. Tradición y modernidad de una feria castellana, editado por el Ayuntamiento de Alcalá de Henares en 1993 a través de La Productora de Ediciones, en el que se narran un montón de datos curiosos e interesantes sobre las distintas ferias de Alcalá en su historia reciente, y que acompañó a una exposición homónima celebrada en la ciudad ese mismo año.

El libro, que incluye la información y trabajos de Vicente Sanchez Moltó, cronista oficial de la ciudad, y el propio Luis Alberto Cabrera, describe cómo eran las ferias de la ciudad desde el siglo XIX hasta la actualidad, cuenta los distintos lugares en los que se ha celebrado la antigua Feria de ganado, después Ferias y Fiestas, y habla de las distintas costumbres y acontecimientos que se han podido documentar sobre este acontecimiento que cada año suele celebrarse a finales del mes de agosto, allá por San Bartolomé.

Alcalá tuvo otras fallas

El libro Estampas de la feria relata que en 1962 se inició otra costumbre piro­técnica que tenía lugar en la madrugada del primer día como anuncio del inicio de la Feria de agosto.

Así rezaba el programa: «Se ad­vierte al pueblo de Alcalá que el día 24 no deberá alarmarse por las fuertes explo­siones que se oirán, pues serán ocasiona­das por las potentes tracas de la nueva atracción «La Despertá». La atracción duró casi 20 años, hasta 1979.

1962 fue además el año en que se inició la versión propia de una costumbre valenciana por antonomasia: las Fallas. En aquella ocasión fueron realizadas por el artesano Miguel Ruiz Flores, se construyeron 3 sencillas fallas consistentes en un cubo de más de dos metros de lado, situándose sobre esta pla­taforma el motivo elegido.

Alcalá de Henares tradición fallera
Falla taurina de 1962, situada en la confluencia de las calles Torrelaguna, Cánovas del Castillo y Talamanca.

Este primer año se hicieron 3 fallas:

  • Una titu­lada «Fútbol», situada en la confluencia de las calles Teniente Ruiz y Ronda Ancha
  • Otra dedicada al tema taurino, situada en la confluencia de las calles Torrelaguna, Cánovas del Castillo y Talamanca
  • Y una tercera situada junto al monu­mento al Empecinado en la calle del mis­mo nombre.

Ante el éxito de este nuevo festejo, en 1963 se amplio a una por día, incluyendo además en el programa la inauguración oficial: la «Plantá», con ban­da de música incluida. Las fallas estuvie­ron instaladas en las calles Teniente Ruiz; confluencia de Torrelaguna y Cánovas del Castillo; Puerta del Vado y calle Sandoval.

Alcalá de Henares tradición fallera
Otras de las fallas que se plantaron en Alcalá en 1962, en esta ocasión junto al recinto amurallado.

En 1964 se colocaron otras cuatro, con nombres propios de aquellos que las costeaban y si el año anterior su quema fue precedida de la música estudiantil de la tuna, este año el acompañamiento fue con banda de música.

Los nombres y ubicaciones fueron: «Todo Raboso» instalada en la calle de Portilla; «Martín Cabezudo», en la Puerta de Santa Ana; «García Arévalo» en la Plaza Luis de Antezana; y «Pérez Torrijos» en el Campo del Ángel.

El libro relata que el festejo no se repitió hasta los años 1986 y 1987, en que se quemaron sendas fallas como fin de fiesta. Estuvieron ubicadas en la Avda. de Guadalajara y en Nueva Alcalá, y como las de este año fueron realizadas en Valencia.

Como dato curioso, cabe añadir que para las ferias de 1966 Alcalá también contó con su propia mascletá, en un evento que estrenó la pólvora del me­dio día con humos de colores.

Público expectante en la plaza de los Santos Niños antes de la cremá de la falla de 2017.

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