Consigue un vientre plano con estos sencillos trucos de alimentación. ¡Ñam, ñam!

Si estás pensando en reducir abdomen de cara a este verano, tienes que tener en cuenta que la dieta es la clave. Conoce cuáles son los alimentos que te ayudarán a reducir el vientre y algunos trucos para conseguirlo.

La digestión, tu mejor aliada para tener un vientre plano

Aunque no lo parezca, uno de los motivos por los que mucha gente no consigue reducir peso es por la mala digestión de los alimentos que come. No metabolizar e incluso digerir algunos alimentos produce, en muchos casos, que la gran mayoría de ellos se conviertan en grasa e hidratos de carbono y no sean utilizados por nuestro cuerpo de forma beneficiosa. Comer despacio y siempre sentadas, masticar bien los alimentos y no engullirlos, no comer con distracciones como tablets, televisión o móviles, tomar alguna infusión digestiva como postre o comer varias veces al día son algunos trucos que te ayudarán a favorecer tu digestión.

Alimentos que te ayudarán a mejorar la digestión

• Verduras y hortalizas crudas y frutas de color rojo.

• Legumbres y cereales germinados. También cereales como la avena.

• Alimentos fermentados, como el yogur.

• Para favorecer la digestión se aconseja tomar un plato de ensalada como entrante. La piña es una fruta que también ayuda tras una comida copiosa.

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Alimentos buenos y alimentos prohibidos

• Intenta evitar comer demasiadas proteínas de origen animal y apuesta por el consumo de proteínas vegetales, más sanas y menos calóricas. Por ejemplo, las semillas de soja contienen las mismas proteínas que la carne pero mucha menos grasas.

• Combina las legumbres con cereales (lentejas con maíz, alubias con arroz integral) para conseguir un rico aporte en fibra y saciar el hambre durante horas.

• Añade a tu dieta semillas de sésamo y girasol. Aportan vitaminas, minerales y calcio. Puedes añadirlas en las ensaladas o mezclarlas con yogures o cereales. Las algas también son un alimento rico en minerales que alimenta mucho sin aportar apenas calorías.

• Evita la ingesta de carnes y pescados grasos, así como los lácteos enteros y las bebidas con gas. El cerdo y el cordero son alimentos poco aconsejables y pescados como el salmón o el atún.

• Controla la ingesta de dulces y evita la bollería y el azúcar blanco y todo lo elaborado con él (dulces, zumos, comida congelada, etc.). Cuando comas dulces en alguna ocasión es preferible que sean caseros. Así podrás sustituir el azúcar blanco por sirope de arce, miel de abejas, miel de caña o azúcar moreno.