26 de septiembre de 1604: se autoriza la impresión de El Quijote

Tal día como hoy, 26 de septiembre de 1604, el entonces monarca Felipe III autoriza al escritor alcalaíno Miguel de Cervantes Saavedra la impresión de su obra El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.

Es entonces cuando tenemos las primeras alusiones a Don Quijote, pues El ingenioso hidalgo anda en imprenta: la licencia es del 26 de septiembre y la tasa del 20 de diciembre.

Se trataba de la segunda novela del Príncipe de Los Ingenios tras la Galatea, impresa en la calle Libreros de Alcalá de Henares y publicada en 1585. Había pasado casi 20 años desde su primera obra literaria y parecía que Don Miguel de Cervantes desfallecería en su intento de ser escritor a favor de ser director y autor teatral.

Precisamente se cree que tanto La Galatea como El Quijote los empezó a escribir Don Miguel en sus años como preso. La primera mientras estaba en Argel, como militar, y la segunda de cautivo en Sevilla, acusado de quedarse con dinero en sus funciones como recaudador de impuestos. La historia cuenta que en ambas ocasiones, la primera por razones obvias, era inocente de cualquier delito pero ya se sabe… alcalaíno borracho y fino.

La cédula de Felipe III

Pero vamos a lo que vamos. La cédula que da Felipe III el 26 de septiembre de 1604, otorgando la licencia para imprimir, va refrendada por el secretario Juan de Amézqueta, que habría sido presumiblemente quien la redactó.

La primera parte de El Ingenioso Hidalgo Don Quixote de la Mancha, cuya impresión debió concluirse a fines de 1604, aparece en Madrid en 1605 editado por Juan de la Cuesta, yerno al parecer de la propietaria de la imprenta, María Rodríguez de Rivalde, y regente de ella.

Foto: BNE

La tarea de Juan de la Cuesta, a su vez, hubo de ser precedida o coincidir con los trámites burocráticos –tasaciones, permisos, cédulas, etc.– exigidos para la edición, que aparecen fechados a fines de 1604 en Valladolid, donde la Corte se había trasladado tres años antes.

En 1604 habían tenido lugar Cortes en Valencia, de las que regresó el rey el mes de mayo para acudir a Valladolid, mientras en Madrid tenían lugar ese mismo año algunos acontecimientos religiosos y el incendio del Palacio del Pardo, que reseña León Pinelo. En el año siguiente, 1605, el de la aparición del Quijote, nació en Valladolid el futuro Felipe IV.

Eso fue un 16 de enero. Entonces se publicaba El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Tal fue el éxito de la obra de Miguel de Cervantes que su impresor tuvo que sacar la segunda edición solo tres meses después de la primera publicación, además de extender sus envíos de ejemplares de El Quijote hasta América. Pero esa ya es otra historia que os contamos AQUÍ.

Fuentes: