Los vecinos del Casco Histórico de Alcalá de Henares están llamados a concentrarse el próximo domingo 26 de abril, a las 12:00 horas, en la plaza de Cuatro Caños, en una protesta convocada por la Asociación Vecinal Barrio Centro (AVBC). La movilización se enmarca en las acciones previas al Día Internacional de Concienciación contra el Ruido, que se celebra oficialmente el 29 de abril, y pretende visibilizar lo que consideran una situación “insostenible” derivada de la contaminación acústica en la zona.
La convocatoria pone el foco en el impacto que generan los eventos multitudinarios, conciertos y actividades festivas organizadas en el centro histórico, especialmente aquellos celebrados en el entorno de la Muralla Medieval. Según la asociación, estos eventos provocan niveles de ruido que superan ampliamente los límites recomendados para zonas residenciales, afectando de forma directa a la calidad de vida de los residentes.
Denuncian niveles acústicos por encima de los límites recomendados
La AVBC sostiene que los vecinos llevan años soportando episodios continuados de ruido que, en determinados momentos, alcanzan o incluso superan los 100 decibelios. Esta cifra se sitúa muy por encima de los 55 decibelios recomendados por la Organización Mundial de la Salud para áreas residenciales durante el día, y aún más lejos de los niveles aconsejados en horario nocturno.
Según los residentes, esta situación no es puntual, sino estructural, debido a la acumulación de eventos con alta carga acústica a lo largo de todo el año. En su denuncia, apuntan directamente a la programación cultural y festiva impulsada por el Ayuntamiento, a la que acusan de no tener en cuenta el impacto sobre la población que reside en el centro.
Los vecinos consideran que esta exposición continuada al ruido vulnera derechos fundamentales como el descanso, la salud y el bienestar, y advierten de que la situación está provocando un deterioro progresivo de las condiciones de vida en el casco histórico.

Críticas a la gestión municipal y falta de participación vecinal
Uno de los principales puntos de conflicto señalados por la asociación es la ausencia de mecanismos efectivos de participación ciudadana en la planificación de eventos. La AVBC denuncia que las decisiones sobre la organización de conciertos y actividades se toman sin consultar a los vecinos, a pesar de ser los principales afectados.
Además, critican la falta de medidas de control eficaces para limitar el impacto acústico. Aseguran que no existen sistemas adecuados de medición y supervisión del ruido durante los eventos, ni sanciones disuasorias en caso de superarse los niveles permitidos.
En este contexto, la concentración del 26 de abril busca también servir como altavoz para reclamar una mayor implicación institucional y la adopción de soluciones concretas que permitan compatibilizar la actividad cultural con el derecho al descanso.

Reivindicaciones claras: límites, control y participación
Entre las principales exigencias que la Asociación Vecinal Barrio Centro plantea se encuentran el establecimiento de límites claros tanto horarios como de decibelios para todos los eventos públicos que se celebren en el centro histórico.
Asimismo, reclaman la creación de una mesa de participación vecinal que permita a los residentes intervenir en la planificación de actividades, aportando su visión y contribuyendo a minimizar el impacto sobre la convivencia.
Otro de los puntos clave es la petición de poner fin al uso de la Muralla Medieval como escenario habitual de conciertos masivos sin un control acústico riguroso. Los vecinos consideran que este espacio, por su valor patrimonial y su ubicación en una zona residencial, no es adecuado para este tipo de eventos en las condiciones actuales.
El equilibrio entre actividad cultural y calidad de vida
La protesta pone sobre la mesa un debate recurrente en ciudades con un importante atractivo turístico y cultural: cómo equilibrar la dinamización económica y la oferta de ocio con el bienestar de los residentes.
Alcalá de Henares, reconocida como Ciudad Patrimonio de la Humanidad, cuenta con una intensa agenda cultural que atrae a miles de visitantes cada año. Sin embargo, los vecinos del casco histórico advierten de que este modelo no puede sostenerse a costa de quienes viven en la ciudad.
Desde la AVBC subrayan que los residentes son parte esencial del patrimonio vivo de Alcalá, y que su permanencia en el centro histórico es clave para mantener su identidad. En este sentido, alertan del riesgo de despoblación si las condiciones actuales no mejoran, lo que podría derivar en una progresiva pérdida de tejido vecinal.
Una movilización con vocación de continuidad
La concentración del 26 de abril no se plantea como una acción aislada, sino como el inicio de una serie de movilizaciones destinadas a lograr cambios concretos. Los organizadores confían en que la convocatoria sirva para generar conciencia social y presionar a las instituciones para que adopten medidas.
El mensaje que quieren trasladar es claro: el derecho al descanso debe ser considerado un derecho fundamental y protegido como tal. La coincidencia con el Día Internacional de Concienciación contra el Ruido refuerza el carácter simbólico de la protesta, que busca situar este problema en el centro del debate público.
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