La denuncia pública realizada en los últimos días por Jenny, madre de una niña de 9 años escolarizada en el CEIP Alicia de Larrocha de Alcalá de Henares, ha generado una intensa reacción social tras hacerse viral en redes sociales como TikTok y Facebook.
En los vídeos difundidos en estas plataformas, la madre relata una situación de presunto acoso escolar prolongado en el tiempo, que, según su testimonio, se habría producido de forma reiterada dentro del centro educativo sin una respuesta eficaz por parte del colegio.
Más de un año y medio de presunto acoso escolar
Según el testimonio de Jenny, recogido en un vídeo grabado y difundido en redes sociales, su hija Nayeli lleva más de un año y medio sufriendo agresiones físicas y verbales por parte de un compañero de clase. La madre detalla insultos reiterados, humillaciones públicas, amenazas y agresiones físicas como patadas, pellizcos, empujones o escupitajos, además de la retirada de material escolar y comida durante el recreo, que posteriormente era arrojada al suelo. También denuncia que el presunto agresor habría instigado a otros menores para que insultaran o golpearan a la niña y la aislaran socialmente.
En su relato, la madre asegura que su hija, cuando intentaba comunicar los hechos a algunos docentes, habría sido tachada de «mentirosa». Jenny afirma haber mantenido numerosas reuniones con profesorado y dirección del centro en las que, según indica, se habría reconocido la existencia del problema y la fijación del menor hacia su hija, sin que las medidas adoptadas hayan resultado eficaces.
En los comentarios al vídeo publicado en redes, pueden leerse los comentarios de otros padres que aseguran haber conocido el caso y apoyar las declaraciones de la madre.
Reuniones con el centro y medidas cuestionadas
Entre los episodios relatados, la madre destaca una intervención del centro tras una agresión en la que ambos menores fueron separados a un aula y sometidos a una dinámica de acercamiento progresivo que culminaba en un abrazo. Ante la negativa de la menor a abrazar a quien considera su agresor, la niña recibió un parte disciplinario, según explica la madre.
Uno de los momentos que Jenny describe como más traumáticos tuvo lugar durante una representación navideña en el colegio. Pese a la existencia de varios grupos posibles, la niña fue situada en el mismo grupo que su presunto agresor. En ese contexto, también se encontraba presente la madre del otro menor, a quien Jenny acusa de intimidar y ridiculizar a su hija. A pesar de que la menor expresó su malestar y se negó a participar en la actuación, el profesorado habría insistido en que actuara. Finalmente, la niña se apartó del grupo y permaneció llorando durante la función.
Tras este episodio, se produjo un enfrentamiento verbal entre ambas madres a la salida del centro. Jenny reconoce que perdió los nervios, aunque niega haber agredido físicamente a la otra progenitora, algo por lo que posteriormente fue denunciada. Desde ese momento, afirma que el colegio le prohibió el acceso al centro de forma verbal, sin comunicación escrita, incluso para actos abiertos a las familias como la fiesta de Navidad.
La reunión del 9 de febrero: tensión y reproches
Este medio se ha puesto en contacto con la madre para conocer el resultado de la reunión mantenida el lunes 9 con el centro educativo. También ha contactado con el colegio, pero declinaron hacer declaraciones y nos remitieron a la Delegación de Educación de la Dirección del Área Territorial Madrid-Este.
Según el relato de esta madre, al llegar al colegio se encontró con dos agentes de policía que le realizaron advertencias verbales basadas, «como posteriormente se desveló al inicio de la reunión, en informaciones erróneas», afirma Jenny.
El encuentro, que se prolongó durante aproximadamente tres horas, contó, según afirma la madre, con la presencia de la directora, el jefe de estudios, la tutora, personal de apoyo y los dos agentes policiales. Durante la reunión, según relata, se intentó minimizar la situación vivida por su hija, planteando que la menor también habría agredido al otro niño y equiparando ambos comportamientos. Jenny sostiene que las reacciones de su hija fueron defensivas tras agresiones reiteradas y que no pueden considerarse equivalentes.
La madre denuncia que tanto ella como su hija fueron nuevamente desacreditadas, llegando a calificarlas de ‘mentirosas’ y cuestionando incluso los testimonios de otros menores. Además, afirma que el principal foco del malestar del centro fue el impacto del vídeo difundido en redes sociales sobre la imagen del colegio. De forma implícita, asegura que se le trasladó que debía retirar el vídeo o rectificar públicamente, advirtiéndole de que, en caso contrario, podría volver a impedírsele el acceso a otros actos escolares como el de Carnaval.
Jenny describe la reunión como profundamente angustiosa y afirma que incluso se le sugirió, de manera velada, cambiar a su hija de centro educativo por su supuesta falta de confianza en el profesorado. Finalmente, el centro le comunicó verbalmente que se activaría el protocolo antibullying y que se garantizaría que ambos menores no coincidieran en ninguna actividad.
Respuesta de la Comunidad de Madrid
Dream Alcalá ha intentado recabar la versión del CEIP Alicia de Larrocha, pero desde el centro se ha remitido cualquier valoración a la Delegación de Educación de la Dirección del Área Territorial Madrid-Este, dependiente de la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades.
Desde la Consejería se ha comunicado que la inspección educativa de la Comunidad de Madrid está supervisando las medidas adoptadas por la dirección del centro, que ha abierto el correspondiente protocolo para garantizar la seguridad de los alumnos y para aclarar lo ocurrido.
La postura del Ayuntamiento de Alcalá de Henares
Por su parte, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha confirmado que tiene conocimiento del caso y que el protocolo antibullying se encuentra activado. No obstante, desde el consistorio recuerdan que las competencias en materia educativa corresponden a la Comunidad de Madrid, por lo que su margen de actuación directa es limitado.
Dentro de sus competencias, el Ayuntamiento destaca la realización de acciones preventivas y formativas, como charlas dirigidas a familias sobre convivencia escolar, acoso y ciberacoso, a menudo en colaboración con la Policía Nacional. Una de las últimas iniciativas en este sentido tuvo lugar el pasado 4 de febrero, bajo el título “Navegación segura en Internet y convivencia escolar”.
Mientras tanto, la familia permanece a la espera de que las medidas anunciadas por el centro se traduzcan en una mejora real de la situación.
Este caso reabre una vez más el debate sobre la gestión del acoso escolar. Una vez confirmada la veracidad de los hechos, imprescindible en toda denuncia, la protección de las víctimas y la necesidad de protocolos eficaces que prioricen la salud y el bienestar de los menores debe estar por encima de cualquier otra consideración.
La posible afectación de un caso de este tipo para la reputación de un centro educativo no depende de que el hecho haya ocurrido, desgraciadamente en nuestra sociedad los casos de bullying son demasiado habituales, sino de cómo se responda y proteja a las víctimas.
Sigue disfrutando de Dream Alcalá:
- Telegram: Recibe nuestras noticias y contenido exclusivo (clic aquí).
- Newsletter: Recibe cada tarde un correo con nuestras últimas noticias (clic aquí).
- YouTube: Suscríbete para ver nuestros mejores vídeos (clic aquí).
Sé tú el periodista: envíanos tus fotos o noticias a través de Telegram.