«Es Posible (Soñar) otra Alcalá», afirma una iniciativa ciudadana presentada en la plataforma change.org que ya ha conseguido más de 500 firmas de apoyo, y que pretende soterrar las vías del tren a su paso por Alcalá de Henares.

La iniciativa pretende que todo ese espacio se reconvierta en superficie en un «parque longitudinal para uso exclusivo de peatones y bicicletas, un pasillo verde, que iría desde el río Torote hasta pasada la estación de Los Cuadernillos», unos ocho kilómetros y medio de largo.

A este proyecto le han puesto el nombre de Alcalá Vía Verde, y según afirman «es una pieza esencial para hacer de Alcalá una plena ciudad del siglo XXI. Una ciudad abierta a la naturaleza, la innovación, la cultura, y el conocimiento».

Puedes leer más sobre esta iniciativa ciudadana en change.org.

El soterramiento de las vías del tren en Alcalá, una vieja idea

Esta no es la primera vez que en Alcalá se plantea enterrar las vías del tren a su paso por el casco urbano. La más completa fue la del proyecto presentado en 2001 por el alcalde Bartolomé González, para el Plan General de Ordenación Urbana de Alcalá de Henares.

El proyecto quería enterrar más de siete kilómetros de vías, y en un principio se presupuestó en unos 45.000 millones de pesetas, algo más de 270 millones de Euros.

El proyecto no planteaba convertir el trazado de las vías en una gran vía verde como la ahora propuesta, pero sí preveía un pasillo verde ‘a lo largo del cual discurriría un carril bici’.

También contemplaba una vía de alta capacidad similar a la vía Complutense, que transcurriría paralela a esta, y que contaría con una serie de rotondas que favorecerían el tráfico y la conexión norte/sur de la ciudad, la que más se ve afectada por la existencia de las vías.

La ribera del río Henares sigue siendo uno de los mayores pulmones verdes de la ciudad.

Uno de los puntos más llamativos de este proyecto era el de construir una nueva y revolucionaria estación de Cercanías. En gran medida estaría también soterrada, tendría grandes dimensiones y además de contar con todos los servicios propios de una estación moderna, tendría zonas de descanso, tiendas y cafeterías. Una especie de Atocha en pequeño.

El proyecto, carísimo, estuvo dando vueltas sin éxito durante años, porque su coste superaba con mucho la capacidad financiera del consistorio, y necesitaba una actuación conjunta de las tres administraciones: Estado, Comunidad Autónoma y Ayuntamiento.

En 2007 González cambió su discurso y prometió soterrar el puente de Meco y construir un túnel bajo la vía del tren en el parque O’Donnell que hiciese innecesario el puente de Daganzo. No había abandonado la idea del soterramiento total pero «mientras esa solución llega, el soterramiento del túnel de Meco irá facilitando el tránsito de los vecinos en esa zona, ya que se aprovechará esta obra para construir aparcamientos subterráneos».

En 2009, la Junta de Gobierno Local de Alcalá de Henares, presidida también por Bartolomé González, aprobó presentar a la Consejería de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid alegaciones al ‘Estudio de Viabilidad de Infraestructuras de una nueva línea de Metro en Torrejón de Ardoz’, que por entonces también estaba en estudio.

Esas alegaciones contemplaban que las administraciones central y autonómica acometiesen el soterramiento de las vías del tren a su paso por Alcalá de Henares.

Esa ‘necesidad’ se justificaba por la evidencia de que el crecimiento de Alcalá había dejado a la ciudad definitivamente dividida en dos mitades por las vías del tren, con el consiguiente trastorno de comunicación entre ellas, tanto de vehículos y personas como de servicios.

Pero finalmente todo quedó en agua de borrajas. A la fecha de la presentación de esas alegaciones (julio de 2009), hacía ya un año que había comenzado la mayor crisis de la historia reciente de España. Y como consecuencia forzosa, este proyecto y muchos otros que caerían como naipes a lo largo y ancho de la geografía española, quedaron durmiendo indefinidamente el sueño de los justos.

¿Habrá llegado ya el momento de retomar esta vieja idea?