1.7 C
Alcalá de Henares
Dream AlcaláHistoria de Alcalá de HenaresFrancisca de Pedraza: una alcalaína frente a un mundo

Francisca de Pedraza: una alcalaína frente a un mundo

Los verdaderos héroes son personas normales que en situaciones límite son capaces de crecerse hasta dar el máximo.

Esta es la historia de Francisca de Pedraza, una alcalaína que se enfrentó al mundo al ser la primera mujer que denunció malos tratos. Fue en el siglo XVII y ante las autoridades judiciales de Alcalá de Henares.

Francisca de Pedraza saltó de nuevo a la actualidad en 2016 con la petición por parte del grupo popular de Alcalá de Henares de que recibiera “el reconocimiento y homenaje de la ciudad que fue testigo de su sufrimiento y de su coraje, reafirmando así además el compromiso de todos en la lucha contra los malos tratos y la igualdad entre hombres y mujeres” en forma de moción a un Pleno Municipal.

Como no podía ser de otra manera, los grupos políticos municipales votaron por unanimidad este reconocimiento a una de las mujeres alcalaínas más desconocidas pero también más valientes de nuestra historia.

Pero la historia de Francisca de Pedraza no se conoció ese 2016, año del IV Centenario de la muerte de Cervantes. Fue un año antes, con el libro de dos historiadores universitarios.

francisca_tapa

En febrero de 2015, y en la Universidad de Alcalá, Ignacio Ruíz Rodríguez y Fernando Bermejo Batanero, ambos historiadores profesores de la Rey Juan Carlos, presentaban el libro Una alcalaína frente a un mundo. El divorcio de Francisca de Pedraza.

En su obra cuentan cómo el marido de Francisca, Jerónimo de Jaras “arrancó, a golpe de patadas en el vientre, en plena calle, la criatura que Francisca de Pedraza llevaba en las entrañas, ella, de forma unilateral y sin consultarlo con nadie, decidió que había llegado el momento de considerarse liberada de las promesas que le hizo frente al altar cuando se casaron”.

Pocos apoyos tuvo Francisca y de hecho la mayoría de consejos fueron para que desistiera de su intención de separarse de su marido. El primero el de “el párroco de la cervantina Alcalá de Henares que le indicaba que a este mundo se venía a sufrir y que semejante decisión la abocaría al fuego eterno. Eso no le asustaba; en el infierno ya vivía desde que dejó el convento donde fue educada por las monjas complutenses para pasar a estar tutelada por el que sería su marido”.

Y es que según los Ruiz y Bermejo, el calvario de Francisca no se diferenciaba mucho de casos actuales de maltrato regados por el alcohol.

“Aquel hombre que hacía gracietas en la taberna entre vaso y vaso, ese dicharachero que se transformaba en un monstruo al llegar a casa borracho, mientras le escupía en la cara lo mala madre y esposa que era, tirándole al suelo el plato de lentejas, asegurándole que ni para cocinar, ni para un revolcón servía”.

francisca_sentencia

El colofón de esta dramática historia marcó sin embargo un antes y un después en la lucha contra la violencia contra las mujeres en nuestro país, puesto que nuestra Francisca de Pedraza finalmente consiguió el divorcio y una orden de alejamiento de su marido en 1624.

Fue en la corte de justicia de la Universidad de Alcalá donde se celebró el juicio de divorcio. Álvaro de Ayala, primer rector graduado en derecho canónico y privado, fue quien firmó la sentencia de divorcio y obligó al marido a devolver la dote.

Si quieres conocer mejor esta gran historia, no te pierdas el libro «Una alcalaína frente a un mundo. El divorcio de Francisca de Pedraza», escrito por Ignacio Ruíz Rodríguez y Fernando Bermejo Batanero.

Leer más

Ignacio Ruiz: ‘La historia de Francisca de Pedraza es una isla mínima en un océano de desigualdad’