Corral de Comedias de Alcalá

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El Corral de Comedias de Alcalá de Henares data de 1601, está considerado el más antiguo de Europa, y es una joya viva como teatro en activo y como edificio que muestra la huella de las diferentes épocas por las que ha pasado, con una restauración impecable donde todavía resuenan las voces de Lope de Vega y de Calderón de la Barca, de los dramas románticos del diecinueve y del cine que fue hasta 1971.

El más antiguo de Europa

El Corral de Comedias de Almagro es famoso tanto en España como fuera de ella, porque allí se celebra un gran festival de teatro clásico anual. Es el único corral que se conserva completo tal como era en su fundación, en 1628. Y también es famoso The Globe, donde Shakespeare estrenó muchas de sus obras, aunque que no tenía estructura de corral.

Pero el Corral de Comedias y teatro en activo más antiguo de Europa, que conserva su estructura y partes más importantes, es el de Alcalá de Henares.

En la Edad Media y hasta finales del 1500 no había teatros, y las representaciones de comedias, los romances, etc., se daban en los patios de casas particulares, en plazas, calles, conventos, posadas e incluso en conventos y hospitales, y la recaudación se destinaba a mantenerlos. En aquella época se llamaba “comedias” a toda teatralización no religiosa, ya fueran dramas, tragedias u obras cómicas.

A partir de finales del siglo XVI nacieron los corrales de comedias, que ya eran escenarios fijos para el teatro. Se instalaban en los patios de vecindad, sin techo y con pozo incluido, como el que se conserva en el patio del público en el actual Corral de Comedias de Alcalá.

Los Corrales rápidamente gozaron de un tremendo éxito entre todas las capas sociales, pues eran el único medio de entretenimiento y uno de los pocos de encuentro social. Además, la iglesia católica los impulsó dado que nacieron por obra de las cofradías religiosas, para mantener los hospitales a su cargo, a la vez que condenaba lo que consideraba la baja moralidad de actores y cómicos, a los que no permitía enterrar en sagrado. Precisamente, por cuestiones morales, aunque se permitía a las mujeres ser actrices, debían estar casadas.

Curiosidad
En el siglo XVI las mujeres podían ser actrices, pero la moral de la época las obligaba a estar casadas.

Las mismas cofradías llegaron a construir sus propios corrales para evitar el pago de alquileres, como los conocidos de Madrid de la Cruz, de 1579, o el del Príncipe, de 1580, que no se conservan como tales, aunque este último es el actual Teatro Español.

¿Qué era un Corral de Comedias?

El Corral de Comedias de Alcalá constaba de un escenario, en un extremos del patio, contra la pared de la casa del fondo. Delante del escenario estaba el patio, generalmente empedrado, como se puede ver en el alcalaíno. Al fondo se colocaban de pie los mosqueteros, quienes, junto con los que estaban a pie de escenario, eran los que más alboroto armaban. Unos y otros eran temidos por los autores, pues de sus reacciones dependía muchas veces el éxito o fracaso de las obras. Para guardar el orden entre el gentío existía un alguacil.

En los balcones y ventanas de las casas contiguas a la pared del escenario estaban los aposentos, con balcones y celosías, reservados para los espectadores de la nobleza, en los que podían estar tanto hombres como mujeres.

Hay que tener en cuenta unos y otras no podían estar juntos, para evitar “que hagan cosas deshonestas”, como decía el reglamento, e incluso cada sexo entraba y salía por lugares distintos.

Por eso las mujeres, que no eran nobles, se sentaban en la cazuela (un palco con gradas enfrente del escenario, sin acceso al patio). Allí, un “apretador” se encargaba de hacer sitio a las mujeres, según llegaban, para que todas pudiesen ver la comedia. Como supondrás no se podía comprar Coca Cola ni palomitas de maíz, pero existía una “alojería”,  lugar donde se vendía fruta, frutos secos y la “aloja”, una bebida hecha de agua, miel y especias.

Encima de la cazuela o cazuelas, pues a veces había dos, una encima de la otra, estaban los aposentos, los palcos de los concejales y autoridades, incluidos los mismos reyes, pues muchos de ellos fueron muy aficionados al teatro, como Felipe IV. En el piso más alto estaban los desvanes, junto a la segunda cazuela si la había, donde se situaba la tertulia de los religiosos, poetas y entendidos de teatro.

El corral se llenaba bastante antes de empezar la representación, que comenzaba sobre las tres o cuatro de la tarde y terminaba al atardecer. Entre los actos había intermedios donde se escenificaban los entremeses, obras cortas cómicas, o bailes.

Tres épocas del Corral de Zapateros

El Corral de Comedias de Alcalá, también llamado de Zapateros, se construyó en 1601 con el encargo que el Ayuntamiento hizo al carpintero Francisco Sánchez, abriéndose al año siguiente, en la plaza del Mercado, ahora de Cervantes. Ha pasado por todas las etapas de la evolución que ha tenido el teatro en los sucesivos siglos. De todas ellas se pueden ver rastros y partes en el actual Corral, restaurado en los pasados años ochenta gracias a las investigaciones e impulso de los alcalaínos Juan Sanz, Mercedes Higuera y Miguel Ángel Coso, una restauración institucional que terminó en 2003.

Hoy en día, dentro del edificio, que se puede visitar con cita previa, conviven de forma armoniosa los tres principales estilos por los que ha pasado el Corral en 400 años. De la primera etapa como Corral quedan el patio empedrado, las gradas, los aposentos y la cazuela, que son los elementos más destacados y visibles.

En el siglo XVIII el corral se transformó en un coliseo neoclásico, añadiéndose un techo al patio mediante una cúpula sostenida por un entramado de vigas que mejoró la acústica y propició los conciertos de canto y de cámara.

En el siglo XIX llegó su etapa romántica, en la que la cúpula se cubrió con yeso y pintura y se construyeron palcos en dos plantas, en elipse alrededor del patio empedrado. Ya en el siglo XX, se instaló una pantalla y se convirtió en cine, y como tal estuvo funcionando hasta 1971, tal como recuerdan muchos alcalaínos de mediana edad. Se le llamaba el cine pequeño, porque su nombre era casi el mismo que el del cine grande, el cercano Teatro Salón Cervantes, actualmente también en uso.

Tras la cuidada restauración, y desde 2005, la gestión del teatro la realiza la Fundación Teatro de la Abadía, dirigida por el prestigioso actor y director teatral José Luis Gómez. Y desde entonces, el Corral cuenta con una programación permanente de obras teatrales y musicales, uniendo tradición y modernidad, lo que ha enriquecido todavía más la vida cultural alcalaína.

Visita virtual al Corral de Comedias

 

Más información: 

Información de interés:

  • Dirección: Plaza de Cervantes, 15
  • Teléfono: +34 91 882 13 54
  • Horario M-J: de 11:30 a.m. a 1:30 p.m. y 5.30 p.m. a 7.30 p.m.
  • Horario V-S: de 11:30 a.m. a 1:30 p.m. y 5.30 p.m. a 8.30 p.m.
  • Horario Domingos: de 6.30 p.m. a 7.30 p.m. (Lunes cerrado)
  • Emailtaquilla@corraldealcala.com
  • Webwww.corraldealcala.com

 

Accesos desde Madrid

  • Cercanías Renfe C-1, C-2 y C7A.
  • Bus nº 223 (salidas desde el intercambiador de Avenida de América).

 

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