Alcalá de Henares ha celebrado este fin de semana la tercera edición de la Fiesta de la Música, en este caso bajo el título “Alcalá Suena”.

La concejal de Cultura, María Aranguren, ha mostrado su satisfacción porque se ha cumplido el objetivo de llenar la ciudad de música, han sido cerca de 150 actuaciones en 11 espacios diferentes. “Ha sido muy satisfactorio ver como todas las calles y las plazas de Alcalá de Henares estaban llenas de gente, un público familiar. Por parte del Ayuntamiento tengo que agradecer a todos los músicos que han participado porque han conseguido que esta edición de Alcalá Suena haya sido un éxito”, declaraba Aranguren.

Crónica a pie de concierto

El último día de la Fiesta de la Música llenó las calles de Alcalá de artistas y un público entregado con muchas ganas de bailar y pasarlo bien. Amenazaba lluvia, así que los valientes que se tiraron a la calle, que fueron legión, disfrutaron de una tarde con muy buen ambiente pero sin las aglomeraciones ni el calor que se le presuponen a este festival del primer fin de semana de junio.

Fotografía del Ayto. de Alcalá de Henares.
Fotografía del Ayto. de Alcalá de Henares.
Fotografía del Ayto. de Alcalá de Henares.

Ya fuera en a las puertas de la Cisneriana, en la plaza de Cervantes o en la calle Mayor, cualquier sitio era bueno para ver un magnífico concierto. Si llegábamos a la plaza de los Santos Niños, el Palacio Arzobispal o Puerta de Madrid encontrábamos música de todos los estilos. La Plaza de los Carros y la Plaza de la Victoria completaban una oferta musical para todos los públicos.

Este año nuestro recorrido arrancó en la Puerta de Madrid. Allí nos encontramos con el rock de El Quinto Elemento y Adiós Bandida. Dos conciertos, en su inicio y final, que congregaban a un número significativo de público, teniendo en cuenta que caían las primeras gotas de la tarde en el espacio más abierto de Alcalá Suena.

Fotografía del Ayto. de Alcalá de Henares.

«Nos podemos sentir orgullosos de cómo ha salido todo»

Rezando para que no rompiese a llover, nuestro destino se fijaba en el barrio cristiano de Alcalá para ir a ver los grupos de coros y danzas regionales, que son quienes más público suelen congregar. Pero tuvimos la suerte de encontrarnos con una sorpresa.

Terminaba el grupo Theia y pudimos ver a los componentes de Super Skinny disfrutando de su música, además de hablar con Cesar Gallego, organizador de Alcalá Suena junto con la Concejalía de Cultura el Ayuntamiento. “Estamos muy contentos, a pesar de la lucha con la lluvia que el viernes nos obligó a cancelar algunos conciertos, el sábado completamos el programa y ya con el día de hoy nos podemos sentir orgullosos de cómo ha salido todo, gracias a nuestro equipo técnico y de producción” aseguraba.

Cesar recalcaba que quizá una comunicación más temprana de los eventos podría haber traído más público, aunque en cualquier caso los músicos le han transmitido muy buenos mensajes tras tocar en Alcalá Suena. “Los grupos están muy contentos, el resultado ha sido bueno aunque quizá podríamos haber congregado a más gente de haber hecho antes la comunicación, pero la verdad es que hemos disfrutado de muchos conciertos con unos cabezas de cartel que se han salido. Así que la experiencia, un año más, es muy buena”.

Festival Cervantino de Música y Danza Tradicional

Mientras terminábamos de hablar con Cesar, nos encontramos con el delicioso concierto clásico del Grupo de Cámara de la Sección Infantil y Juvenil de La OCA que nos retuvo allí un buen rato. Impresionante la calidad musical de unos jóvenes a los que desde luego no les hacen falta más años para demostrar que son unos auténticos virtuosos de la cuerda.

Por fin en Santos Niños, casi no hay manera de salir de la plaza de los Carros, pudimos ver el final de la actuación de la Casa Regional de Castilla y León y el inicio del Grupo de Folclore Palacio de la Cotilla. Dos conciertos llenos de color y ritmos regionales que, como siempre, nuestros mayores recibieron con la mejor de sus ovaciones. Un público entregado y muchos artistas sobre el escenario hacen del Festival Cervantino de Música y Danza Tradicional uno de los más concurridos de la Fiesta de la Música.

Flamenco sorpresa y la Big Band de Alcalá

Nos apetecía ya bajar al escenario principal de plaza de Cervantes. Sin embargo, Alcalá Suena está llena de sorpresas y nunca llegas a tiempo donde quieres si te dejas llevar por las actuaciones callejeras. La calle Mayor escuchaba frente al hospitalillo a Negra Candela, no lo busquéis en el programa porque no formaban parte del Festival, pero tenían un ritmo flamenco que era imposible dejar de escuchar. Cajón, guitarra, violín y voz de caña para un concierto tan inesperado como impresionante.

Ahora si, en plaza de Cervantes para ver a una de las grandes bandas del Festival Alcalá Suena. La Big Band de Alcalá empezó tarde su concierto y es que la lluvia no dejó seguir puntualmente todas las actuaciones.

Pero, como de costumbre, encandiló al numeroso público que esperaba su actuación y además de tocar temas propios de su inconfundible sonido Swing, nos sorprendió con una versión soul en inglés de la mejor canción de la historia de la música, la chica de Ipanema.

La Orquesta de Cámara de la Filarmónica Cervantina de las 25 villas también participó con una selección de obras que combinaban la solemnidad de los grandes clásicos con temas mas modernos.

Rock en San Diego y La Victoria

Aún nos quedaban ganas de rock y los dos escenarios más alejados entre sí de todo el Festival. Afortunadamente vivimos en Alcalá de Henares, así que cualquier paseo se nos hace corto. Como estábamos al lado, pasamos primero por San Diego para ver a Modo Avión. Los alcalaínos tocaban ante un público entregado y dedicaron su concierto a Santi Mondelo, amigo recientemente fallecido en accidente de tráfico y que tanto ha hecho por la música y la noche de Alcalá de Henares.

Tras bailar, y de qué manera, a los pies de la Universidad con Modo Avión, nos apetecía acercarnos al escenario de la facultad de Económicas para ver en la plaza de la Victoria a Grand Vermouth. Pop-rock a lo schrödinger como se definen estos alcarreños de pura cepa y que, en principio, iban a marcar el final de nuestra ruta.

Un final tan provocador como inesperado

Al volver a casa, dando un paseo, fuimos hacia la plaza de Palacio. Ni habíamos mirado en el programa qué concierto había allí. Gracias al cielo nos encontramos a Kike Suárez y la Desbandada. Un banda salida directamente de los años 80, a pesar de ser de esta década, con unas letras tan transgresoras que no sabemos si el coche de la policía Nacional estaba por seguridad o es que les iba a detener al acabar la actuación.

Un grupazo tan ecléctico que es capaz de meter chotis, tango y rumba con una puesta en escena de lo mejor que hemos visto durante el fin de semana. Sin duda, el mejor de los cierres para nuestro paseo dominical por Alcalá Suena, la Fiesta de la Música 2017.

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