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Conoce la Campiña del Henares: Torres de la Alameda y Villalbilla

La consejera de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, ha visitado algunos de los recursos turísticos que ofrece a los visitantes la Campiña del Henares, concretamente en los municipios de Torres de la Alameda y Villalbilla.

“No deja de sorprenderme que cada rincón de la región esconde algún tesoro turístico como los que estamos disfrutando, que recogen la historia y tradición de estas tierras habitadas desde hace miles de años”, ha señalado Rivera de la Cruz en el transcurso de su recorrido por estas dos localidades y que se enmarca en el #compromiso179 para descentralizar la cultura y trasladarla de la mano del turismo a todas las localidades madrileñas.

La consejera ha destacado el interés por la cultura de los habitantes de estos municipios, que hacen uso de centros culturales municipales como el auditorio o la biblioteca de Torres de la Alameda, recinto que ha tenido la oportunidad de conocer en compañía de su alcalde, Carlos Sáez. Asimismo, en Villalbilla, el alcalde Antonio Barahona le ha mostrado la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, construida en el siglo XVI, con una torre de estilo mudéjar.

Posteriormente, se han dirigido al lavadero representativo de las tradiciones populares de la zona. En ambos emplazamientos, la consejera y los alcaldes han conversado con empresarios de la hostelería local.

Torres de la Alameda, a través de la historia

Situada al este de Madrid, empieza a contar el Ayuntamiento de Torres de la Alameda en su web, se configura como uno de los puntos eje de la Campiña-Corredor del Henares. Actualmente es un municipio caracterizado por una confluencia de elementos económicos, sociales y culturales que hacen de él, sin ninguna duda, uno de los puntos más atractivos de su entorno en nuestra Comunidad.

Equidistante de Alcalá de Henares y de Torrejón de Ardoz, unos 10 km, a 14 de San Fernando de Henares y a 30 km de Madrid, la historia del poblamiento de esta zona del territorio madrileño tiene su origen, ya contrastado, en torno al Paleolítico Medio, fase musteriense (250.000-40.000 a.C.), con la localización, en un área próxima al arroyo Pantueña, de un área de explotación y transformación de industria lítica. Tras un largo hiato temporal, encontramos un segundo momento en el periodo Calcolítico, (III milenio a.C.) donde se localiza, tanto en el polígono industrial como en el barrio de la Mariblanca, sendos agrupamientos de viviendas, áreas funerarias e industriales. Desde entonces y hasta el momento actual se constata la presencia de una secuencia cronológica de ocupación ininterrumpida.

Ya en la Edad del Bronce se localizan una relativa cantidad de asentamientos, siendo uno de los más interesantes el que se ubica próximo a la actual plaza de toros, donde sitúa un yacimiento de escasas dimensiones de este periodo y que se vendrá desarrollando durante la Edad del Hierro (I y II), alcanzando la fase carpetana, previa al contacto con Roma.

De siempre se pensó que las tres torres en el escudo de esta población aludían al nombre dado a ésta por los árabes al ver las altas fortificaciones por ellos construidas. Sin embargo en el cercano polígono industrial se localizaron restos de un asentamiento de ámbito romano, quedando muestra de su asentamiento en esta tierra en una lápida funeraria localizada en la ermita de la Soledad, sita en la población, lo que podría ser el origen del topónimo Torres, aunque con la variante romana turris.

Restos romanos se localizan mayoritariamente en la zona norte del término municipal, en relación al asentamiento republicano de Complutum. Sin embargo, algunos elementos también se localizan en el entorno del actual núcleo urbano. Próximo al yacimiento calcolítico, pero en la llanada baja, se tienen noticias de la localización de lo que puede ser una villa romana, siendo posiblemente la lápida existente en la ermita de La Soledad, originaria de este asentamiento, y que podemos relacionar con los propietarios de esta villa que aun residiendo en Complutum, llegado el momento de su muerte, opten por ser enterrados en sus fundos.

Tras la caída de Roma, este territorio, al igual que otros circundantes, entra a formar parte del reino visigodo de Toledo, sufriendo los mismos avatares que el resto de las tierras del entorno, no teniendo datos que apoyen la posibilidad de que el asentamiento romano subsistiera en el mismo lugar o sus proximidades. Prueba de esto es el yacimiento localizado hace algunos años al abrir el tramo de la M-300 a su salida de Torres hacia Alcalá.

Musulmanes y Cristianos en Torres

En 711 son conquistadas estas tierras por los árabes, definiendo una cierta cantidad de asentamientos, muchos de ellos de carácter defensivo, éste parece ser el caso de Torres. De esta ocupación de cuatro siglos poco es lo que se conserva, destacando en la iglesia lienzos construidos de arte mudéjar.

Alfonso VI toma de su mano la reconquista del territorio. Ocupó Toledo (1085) aprovechando las luchas civiles que habían estallado en la ciudad a la muerte de al-Mamún. El rey permitió a los toledanos permanecer en sus casas, lo cual no le impidió nombrar a un monje cluniacense como nuevo arzobispo e implantar el culto romano en la ciudad emblemática del mozarabismo hispano. Alfonso VI se tituló “emperador de toda España y señor de las gentes de las dos religiones”. Trasladaba la frontera del valle del Duero al Tajo; se inició la repoblación de ciudades antiguas y la nueva frontera se afianzó con la toma de las plazas de Madrid, Coria, Guadalajara, etc.

Torres, dependiente de Alcalá de Henares

Torres, desde este momento entrará a formar parte del grupo de asentamientos dependientes de Alcalá, lo que no conllevará necesariamente unidad, ya que desde el primer momento se producen roces entre la cabecera, Alcalá, y la población de Torres.

El 11 de abril de 1555 la princesa Dña. Juana de Portugal otorgará a Torres, en nombre de su hermano el Rey Felipe II, el título de villa, que aún ostenta en la actualidad.

Continúan los litigios con Alcalá y la injerencia de los arzobispos toledanos hasta que Felipe II decide arrebatar al arzobispo de Toledo la jurisdicción de Torres, arrogándosela para la Corona.

En 1833, como todo el partido de Alcalá, el territorio de Torres pasa a integrarse en la provincia de Madrid. Es, ya a finales de este siglo, cuando tenemos noticias sobre el tamaño de la población, cifrada en 210 casas.

A mediados del siglo XX (1950) se confirma la existencia de 1000 habitantes en la población, habiendo superado en la actualidad las 4500 almas y experimentando un progresivo crecimiento en los últimos años debido al amplio desarrollo del tejido industrial.

En Torres destacan la Iglesia de la Asunción, joya plateresca (s. XVI), con una torre de base mudéjar y un campanario del siglo XV rematado en un chapitel del XVII. En ésta se ubica una famosa colección de relicarios, destacando de entre ellos un “lignum crucis”. Otro elemento destacable en la población es la ya citada ermita de la Soledad (siglos XV-XVI), en donde se ubica una copia íntegra de la Sábana Santa de Turín, realizada en 1620.

Historia de Villalbilla

Municipio de la Comunidad Autónoma de Madrid, como bien apunta su Ayuntamiento, situado muy próximo de la ciudad de Alcalá de Henares, España. Incluye la localidad de Los Hueros, y las urbanizaciones de Peñas Albas, Zulema, El Viso y El Robledal. Según su último estudio demográfico en 2017 se determinó que su población de 13.000 habitantes. Ocupa una superficie de 34,6 km² lo que significa que su densidad de población es de 376,80 hab/km². Se encuentra a una altitud de 747 metros sobre el nivel del mar. Su código postal es 28810.

Aunque la zona debió de tener algo de población durante tiempo romano, lo más probable es que el primer asentamiento que dio lugar al pueblo actual se remonte al siglo XII, siglo en el que se le concede el Fuero Viejo a Alcalá. Pero no podemos hablar de Villalbilla como título de Villa, privilegio firmado por la princesa doña Juana, lo que la separa de la jurisdicción de Alcalá. En los últimos años del siglo XX se construyeron varias urbanizaciones, donde reside actualmente la mayoría de la población.

Villalbilla es un municipio con mucha historia dentro de lo que es la Comunidad Autónoma de Madrid, por lo que como muchos de los pueblos españoles, su historia está completamente o casi completamente influenciada por la religión, en concreto en España por el cristianismo.

Qué ver en Villalbilla

Iglesia de Nuestra Señora de La Asunción: Este es el principal atractivo turístico de este municipio y está rodeada casi completamente por un muro de sillarejo, a fin de protegerla de posibles derrumbes de tierra. Parece estar construida sobre otra más antigua, de donde podría proceder su rosetón con celosía gótica calada en piedra. El portal de la fachada de poniente, de estilo manierista, es del siglo XVI. En la fachada sur encontramos la entrada más antigua del edificio, de 1540, formada por un atrio porticado de sillería. El característico aspecto exterior del templo está marcado por el desnivel de las cubiertas de la nave central, de las que sobresale la torre del campanario, de reminiscencias mudéjares. En su interior se encuentra la capilla del patrón del pueblo, el Cristo de la Guía, que data del siglo XVIII.

Iglesia de Los Hueros: Hasta hace unas décadas dedicada a Nuestra Señora de la Antigua, se sabe que existía ya desde 1501, y que fue anexionada a la iglesia de Santiago de Alcalá de Henares por el cardenal Cisneros, en 1503. La que podemos ver hoy, de finales del XVI o principios del XVII está construida con mampostería de piedra y cajones de ladrillo, con partes de sillería. Cuenta con un pórtico renacentista y destaca la airosa espadaña de la fachada de poniente, de sillería caliza, con dos niveles de huecos para campanas. Los Hueros cuenta también con una Casa de Cultura.

El lavadero: También conocido como fuente de Arriba, o fuente de las Mujeres, que ha sido recientemente restaurado. Se trata de una construcción de carácter tradicional del siglo XVII enclavada en el barrio alto de Villalbilla y que sirvió de fuente, abrevadero de ganado y lavadero público.

Fiestas de Villabilla

Entre sus fiestas destaca la del del Santísimo Cristo de la Guía: Se celebran del día 1 al día 4 de mayo y se celebran con motivo de rendir culto a al Cristo de la Guía, una parte fundamental de la historia de este municipio.

También el Corpus Christi: Estas fiestas se celebran con un carácter religioso común, su lugar de celebración son Los Hueros, y estas fiestas son una muestra perfecta para ver cómo eran las tradiciones religiosas en épocas pasadas, ya que este municipio sigue celebrando las fiestas igual que como lo hacían hace siglos. Se celebran del día 1 al 6 de junio.

Por último, San Miguel: Se celebran del día 29 de septiembre al 2 de octubre. Estas son las fiestas patronales de Villalbilla y son un ejercicio excelente para aquellos turistas que desean ver como es el espíritu de un municipio tradicional español. En estas fiestas se monta una verbena con actividades para que puedan disfrutar todos los públicos presentes en los que también hay música, comida y bebidas de todo tipo para acompañar el buen tiempo.