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La Universidad de Alcalá conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

El rector de la Universidad de Alcalá, José Vicente Saz, ha sido el encargado, un año más, de dar lectura al comunicado institucional con motivo del Día Internacional de la eliminación de la violencia contras las mujeres, que se conmemora cada 25 de noviembre.

Mañana sábado será cuando la fachada del Colegio Mayor de San Ildefonso se ilumine de color violeta y también cuando se estrene la obra de teatro ‘399 años después’, basada en la historia de Francisca de Pedraza, la primera mujer española en denunciar la violencia de género y conseguir una sentencia favorable en 1624, dictada por el rector Álvaro de Ayala en la corte de justicia de la Universidad de Alcalá.

Su historia se cuenta ahora con una representación al estilo del Teatro Español del Siglo de Oro, en el mismísimo Paraninfo de la Universidad de Alcalá, una iniciativa que tiene lugar en el marco de la conmemoración del 25 aniversario de la declaración como Patrimonio Mundial por la UNESCO de la Universidad de Alcalá, precursora en la lucha contra el maltrato.

La obra, dirigida por César Barló y representada por Almaviva Teatro, será puesta en escena en el Paraninfo de la UAH, en dos pases dirigidos a la comunidad universitaria.

Comunicado de la UAH

El rector, José Vicente Saz, se ha dirigido a los presentes y ha pronunciado las siguientes palabras:

Un día de 1624, hace ya 399 años, nuestra universidad marcó, sin saberlo, un hito que debemos seguir recordando en fechas como la de hoy. Aquel año, una mujer llamada Francisca de Pedraza, vecina de Alcalá de Henares, recurría a la justicia universitaria.

Para tratar de poner fin a un matrimonio basado desde el principio en las vejaciones, la crueldad y el maltrato físico hacia su persona, por parte de su marido. El entonces rector de la Universidad de Alcalá, don Álvaro de Ayala, decidió escuchar y tomar en consideración las denuncias de aquella mujer.

Y es así, la que podemos considerar la primera sentencia conocida por violencia de género que dio la razón a la víctima. Y cuyo resultado fue la disolución de aquel nefasto matrimonio y lo que hoy sería una orden de alejamiento impuesta contra su marido.

Hoy, como entonces, y a pesar de los avances, la violencia contra las mujeres sigue estando tristemente presente en nuestra sociedad. Miles de vecinas de nuestro entorno, como lo era Francisca, viven a diario con soledad, dolor y miedo.

Solo en las localidades de Alcalá de Henares y Guadalajara hay dictadas más de 5.600 órdenes de protección para mujeres víctimas de violencia de género. Y más de 130 de estas mujeres, en las provincias de Madrid y Guadalajara, están consideradas casos de riesgo alto o extremo.

Como sociedad, debemos preservar el legado que nos han dejado a lo largo de los años personas como Álvaro de Ayala. Tenemos la obligación de proteger a todas estas mujeres y no mirar hacia otro lado. Debemos escuchar, actuar y denunciar cuando ellas no puedan. A esto, hemos de sumar en nuestro caso que como universidad debemos contribuir a formar ciudadanos responsables, con conciencia social, y más a la vista de los preocupantes datos que nos dicen que la violencia contra las mujeres se manifiesta a edades cada vez más tempranas o que los casos de agresión sexual cometidos por y contra menores crecen cada año de manera constante.

La Universidad de Alcalá, con actos como este, quiere manifestar una vez más su compromiso para erradicar la violencia contra las mujeres.

A través de nuestra unidad de igualdad trabajamos para eliminar cualquier forma de violencia o discriminación en el entorno de trabajo. Con acciones como por ejemplo la aplicación del protocolo de prevención y actuación frente a la cosa sexual por razón de sexo, orientación sexual o identidad de género que vio la luz en el año 2017 o con la aprobación del segundo plan de igualdad de oportunidades para nuestro personal por el que queremos eliminar las potenciales discriminaciones por razón de sexo.

De este modo, juntos e implicados, seguiremos avanzando para conseguir una sociedad que sea más justa, más justa y más justa para todos. Más justa, igualitaria e inclusiva. En definitiva, una sociedad mejor. Muchas gracias a todos.