Seguro que alguna vez te ha pasado. Tan tranquila cocinando… huele que alimenta… llaman por teléfono o llega el cartero y… ¡maldición! Nuestro plato se ha quemado😞.

¿Y ahora qué hacemos? ¿Tenemos que tirar la comida? ¿Se puede arreglar de algún modo?

Pues, para responder a esto, hoy en Dream Alcalá Woman vamos a ver cómo arreglar un guiso quemado con algunos consejillos y trucos que, en algunos casos, nos permitirán paliar el desastre.

¡No remover!


¡Alto, cucharones quietos! Aunque es un acto reflejo ponernos a remover como locas, la realidad es que la comida pegada está al fondo de la cazuela así que si la removemos terminaremos por estropear toda la comida.

Cambia de olla

Un buen truco es cambiar la comida a otra cazuela en el que podamos seguir cocinando la receta. Pero ¡ojo! Cuando vuelques la comida al nuevo recipiente no rasques para que caiga todo. La que está pegada al fondo de la olla, olvídala.

Corrige el sabor a quemado

Si lo que se han quemado son las lentejas, poca solución tiene. Sin embargo podremos minimizar el sabor a quemado añadiendo un poco de agua y unas hojas de lechuga, dejándolas cocer 5 minutos, retirándolas y, al servir, regamos las lentejas con un poco de aceite de oliva.

Otros guisos como los de carne o potajes se arreglan con mayor facilidad añadiendo agua o caldo, rectificando la sal y añadiendo un chorrito de aceite de oliva. Además, si se ha quemado bastante y aún falta tiempo de cocción, añadiendo unas patatas en trocitos también ayudará a absorber el sabor a quemado.

Si ni con esas conseguimos disimular este sabor, otra idea es reconvertir los ingredientes en otra receta: por ejemplo, si nos ha pasado con las verduras, podemos convertirlas en una crema o un puré.