¿Una falla de Cervantes de Alcalá de Henares? Efectivamente, tus ojos no te están engañando. El Ayuntamiento de Alcalá de Henares, como colofón del año de celebración del IV centenario del fallecimiento de Miguel de Cervantes con un programa de 66 actividades que se desarrollarán desde el jueves 20 al domingo 23, y que ha denominado: Cuatro días para el final de un Centenario.

El acto de cierre que seguramente resultará más vistoso y llamativo será la La quema de la falla Cervantes 1547-1617.

El origen de esta idea radica en que en diciembre de 2016 las Fallas de Valen­cia fueron declaradas por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial y la ciudad de Alcalá de Henares es Ciudad Patrimonio de la Humanidad desde 1998. Por este motivo, se ha pensado en unir los dos hitos diseñando una falla que retrate el alma de la literatura del ilustre Miguel de Cervantes Saavedra, nacido en Alcalá de Henares en septiembre de 1547.

El miércoles por la mañana los operarios de la empresa Valenciana Estudio Chuky comenzaron a instalarla, y nosotros tuvimos la suerte de presenciar en vivo y grabar en vídeo su plantà.

Por la tarde el alcalde de Alcalá, Javier Rodríguez Palacios y la concejal de cultura, María Aranguren, se acercaron a conocerla recién terminada, y tuvimos la oportunidad de hablar con ellos y con el responsable de la falla, Raúl Martínez.

En qué consiste la falla de Alcalá de Henares

Se denomina Cervantes 1547-1617, y su creador nos contó que es fruto de un mes de intenso trabajo desde que recibieron el encargo.

Raúl Martínez nos contó que “la falla es un homenaje a la figura de Cervantes. En Valencia para nosotros todo es sátira, pero en esta ocasión decidimos darle un carácter más serio, marcando sobre todo los rasgos de Cervantes cuando fue soldado, una mezcla entre el retrato y la caricatura. Sin embargo en las escenas inferiores sí utilizamos el chiste y la sátira”.

“Primero presentamos el año y una breve historia e Cervantes”, continúa diciendo, y “luego nos vamos a sus obras. Por ejemplo, en la pareja del Quijote y Sancho Panza hemos querido reflejar la figura del autónomo (Quijote) y el funcionario (Sancho), el loco que se tira hacia los molinos sin pensar muy bien a dónde va, y el funcionario que le sigue pero mientras está almorzando y viendo las locuras que hace su compañero”.

“Después hablamos de los 400 años y hemos querido hacer una comparativa de lo que podría ser un literato de la época, y cómo sería en la actualidad”, relata Martínez. “Cómo un escritor escribe sus libros en el portátil, lee sus libros en la tablet. La primera figura tiene unos rasgos más clásicos y la segunda mucho más actual”.

La siguiente figura habla de obra La Galatea, continúa diciendo, “es la obra pastoril de Cervantes, en la que el personaje lee y se enamora con la literatura de Cervantes”.

La figura de Los trabajos de Persiles y Segismunda es una de las que más gracia está haciendo entre el público. La historia cuenta cómo estos dos personajes viajan por toda Europa hasta que por fin se encuentran, y retrata cómo lo harían hoy en día: sacando el móvil, usando una aplicación para encontrar pareja, le daría un Me Gusta a Persiles, y la obra se acabaría en 5 minutos.

A continuación tenemos la mano y la pluma de Cervantes, reforzando la imagen de que es manco y la prevalencia de su carácter de escritor.

Diseño y construcción de la falla

Raúl Martínez nos quiso resaltar un cartel que muestra el proceso de diseño y construcción de la falla en sus talleres de Valencia.

Los primero es hacer una maqueta digital para estudiar los volúmenes trabajamos en 3D modelando igual que se hace en las películas de animación, nos cuenta. A partir de esas maquetas sacamos los modelos a la escala que queremos.

Por ejemplo se puede ver cuando le estábamos dando el engrudo, prosigue. Todas las figuras están modeladas en corcho blanco, y recubiertas de capas de cartón piedra con un engrudo que después se cubre. Se pueden ver también los molinos hechos de carpintería.

Todas las figuras están pensadas para que ardan bien desde su origen, se utiliza madera, corcho, papel y cola. La pintura el plástica y los barnices son al agua, para tratar de contaminar lo menos posible.

El trabajo más duro es el acabado, confiesa. Cubrir con papel todo, dejar secar, darle varias capas de masilla y gotelé, cubrir toda la superficie para que quede limpia.  La pintura es más rápida porque se hace con pistolas y aerógrafos.

Si quieres ver arder esta pequeña obra de arte fallera, no te pierdas la cremà el domingo a las 21:30 en la plaza de los Santos Niños.

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