Hospital de Antezana - Alcalá de Henares

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El Hospital de Antezana, pared con pared con la Casa de Cervantes, es el hospital más antiguo de toda Europa. Aquí sirvió San Ignacio de Loyola, fundador de los Jesuitas, y también el padre de Miguel de Cervantes, don Rodrigo, cirujano sangrador.

El Hospital de Nuestra Señora de la Misericordia de la Fundación de Antezana, también llamado entre los alcalaínos simplemente “el hospitalillo”, debido a que acoge sólo a veintitrés ancianas (hasta 2011 eran doce) es el hospital de estas características más antiguo de Europa, pues se fundó en 1483.

Junto a la Casa de Cervantes

El Hospital de Antezana es vecino de la Casa de Cervantes, y su visita se puede encadenar con la casa del insigne escritor dentro de un paseo por la calle Mayor, donde estaba el barrio judío medieval. Precisamente, el Hospital de Antezana está enfrente del actual pasadizo a lo que era la Sinagoga Mayor.

Fue fundado por don Luis de Antezana, regidor de la villa de Guadalajara, y su esposa, doña Isabel de Guzmán, de la casa noble de Medina Sidonia para el cuidado de pobres, enfermos y peregrinos. La creación de instituciones de caridad para socorrer a los pobres era una práctica habitual por parte de las familias ricas y muy religiosas de la Edad Media.

El Hospital de Antezana ha sido administrado durante los últimos cincuenta años por las monjas de la orden de las Siervas de María, y en 2006 pasó a ser dirigido por la organización Mensajeros de la Paz, del famoso padre Ángel García, la cual, hace pocos años, recibió el premio Príncipe de Asturias.

Para administrarlo, los fundadores crearon un Cabildo o junta de nueve caballeros hidalgos complutenses, el cual sigue existiendo. Las administraciones públicas desde hace años han invertido fondos para su mejora y rehabilitación, como la realizada por el Ayuntamiento en 2010, con la que las personas atendidas pasaron de 12 a 23.

Sin soportales

El Hospital de Antezana está en lo que fue el palacio donde vivían sus fundadores, que destinaron una parte importante del edificio a la institución, en la calle Mayor, extendiéndose hasta la calle paralela a esta, la de Santiago. La familia Antezana separó el Hospital de Antezana de sus aposentos, de forma que a este se le abrieron puertas y ventanas a la calle Mayor.

El edificio del Hospital de Antezana , junto con la Casa natal de Cervantes, es el único tramo donde no hay soportales de la calle Mayor, pues lo que había, en medio de la fachada del Hospitalillo, sobre la puerta, era un amplio balcón bajo un alero de estilo mudéjar, muy apreciado por los expertos. El alero todavía se puede ver, no así el balcón, que desapareció en 1800, cuando a la portada se le dio un estilo neoclásico.

Curiosidad
El Hospital de Antezana es considerado el hospital más antiguo todavía en uso de toda Europa.

La fuente de las peleas

El Hospital de Antezana y su iglesia anexa, que tiene entrada propia, ocuparon todo el palacio de los Antezana, a partir de la muerte de doña Isabel de Guzmán en 1506. Es de estilo gótico-mudéjar, lo que sí se puede ver en este edificio alargado es, en medio de las dos plantas, una hornacina que contiene la imagen de Nuestra Señora de la Misericordia tallada en piedra, virgen que da nombre al Hospital.

Lo que no se puede ver hoy es una fuente de agua que había al pie, porque el Ayuntamiento alcalaíno la retiró en 1877 porque se producían altercados y peleas entre los que allí iban a beber agua fresca. El consistorio dudó entre quitar la imagen o la fuente, y se decidió por eliminar la fuente. Pero al traspasar la puerta del Hospital de Antezana si se puede ver una placa que habla de su existencia. También se puede apreciar una columna del siglo XVI, empotrada en el muro, con el escudo de armas de las familias de los esposos Antezana y Guzmán.

Lo primero que se aprecia tras entrar a la casa es el patio cuadrado (originalmente era rectangular), de estilo popular toledano, enmarcado en la tradición hispano-musulmana. La planta baja tiene, en parte, una galería abierta sobre columnas de madera y encima un corredor cubierto con barandilla. La escalera que da acceso a la primera planta, donde viven los acogidos también es de estilo mudéjar.

En sucesivas obras de mejora del Hospital de Antezana se han encontrado y rehabilitado los artesonados del techo, con vigas entre las que se ven los escudos de los fundadores, como se puede ver en la Sala de los Caballeros y otros lugares, descubiertos en 2011 bajo techos falsos.

La cocina de San Ignacio

Hay dos personajes históricos importantes relacionados con el Hospital de Antezana: San Ignacio de Loyola y don Rodrigo de Cervantes, padre del autor de El Quijote. El primero incluso tiene una capilla en la iglesia, aunque el segundo dice la tradición complutense que aquí trabajo, pues era cirujano sangrador, aunque, según el Cabildo que rige la institución, no se ha descubierto ningún documento que lo acredite.

En la planta superior, junto a las habitaciones, se puede ver la cocina donde trabajó siendo estudiante San Ignacio de Loyola, tal como él la utilizaba, antes de que creara la Compañía de Jesús, tan importante en tantos papados. Estuvo un año, de 1526 a 1527, momento en el que abandonó la ciudad porque la Inquisición le prohibió que predicara sin titulación ni licencia, cosa que acostumbraba a hacer subido al pozo del patio del Hospital de Antezana.

La iglesia y su órgano

La antigua celda que ocupó el santo fue convertida en capilla por la Compañía de Jesús en 1669, y se puede ver dentro de la iglesia. En ella, además de un retrato suyo, es posible contemplar un gran lienzo que representa cuatro milagros de San Ignacio, pintado en 1658 por Pedro Valpuesta.

La iglesia del Hospital de Antezana, con acceso directo desde la calle, es de una sola nave y procede de lo que fue el oratorio de la familia Antezana. Tiene bóveda de cañón, y entre las pinturas que alberga, destaca la “Inmaculada” del pintor Martínez Montañés, de 1609. Aquí se encuentran los restos mortales del matrimonio Antezana-Guzmán, bajo una sencilla lápida sepulcral.

En el coro se aprecia un órgano para acompañar la misa, que es el único de cierta antigüedad que hay en Alcalá de Henares, probablemente de finales del siglo XVIII o principios del XIX.

Más información:

 

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Información de interés:

  • Dirección: Calle Mayor, 46
  • Teléfono: +34 918 81 94 47
  • Horario de L a V: De 10.00 a 14.00 horas y de 16.30 a 20.00 horas.
  • Horario Sábados: De 10.00 a 14.00 horas y de 16.30 a 20.00 horas.
  • Horario Festivos: De 10.00 a 14.00 horas y de 16.30 a 20.00 horas.
  • Precio de entrada: Entrada Libre

 

Accesos desde Madrid

  • Tren cercanías Líneas C-1, C-2 y C7A.
  • Autobús 223 (salidas desde Intercambiador de Avenida de América).

 

Dónde está


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