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La casa donde nació Miguel de Cervantes el 29 de septiembre de 1547 es ahora un museo donde puedes ver en primera persona cómo era la vida en la época del autor de El Quijote.

El Museo Casa natal de Cervantes es un museo monográfico de titularidad y gestión de la Comunidad de Madrid, situado en el inmueble donde, según los estudiosos, nació el escritor. Recrea los distintos ambientes de una casa acomodada de los siglos XVI y XVII, mediante una ambientación que persigue que el visitante entre en las estancias percibiendo la presencia de sus moradores en el desarrollo de su vida cotidiana.

El número de visitantes ha crecido en los últimos años hasta alcanzar una media de 150.000 visitas anuales. En el año 2005 se produjo el mayor incremento con un total de 211.164 visitantes.

Cuando llegas a Alcalá de Henares con intención de ver la Casa natal de Cervantes, situada en la confluencia de la calle Mayor con la calle Imagen, lo primero que muchos alcalaínos de mediana edad te dirán es que esa casa la han visto construir, que no es la original. En realidad esto no es cierto, porque según las investigaciones del gran erudito complutense Luis Astrana Marín, publicadas en 1948, Miguel de Cervantes sí nació en esta casa cuya entrada principal estaba en la calle Imagen.

A raíz de esas investigaciones, confirmadas por unos frisos encontrados hace veinte años en la botica, el Ayuntamiento restauró en 1956 la casa -de ahí lo de verla construir-, para que fuera museo cervantino.

La casa. Planta baja

La familia de Miguel de Cervantes no era rica, e incluso es bastante seguro que compartiera el inmueble con otras familias, aunque la casa restaurada se ha acondicionado como la de una familia algo más acomodada que la cervantina. Sin embargo, es un logrado ejemplo de la forma de vida en el siglo XVI en Alcalá, con una perfecta ambientación de época, incluida la habitación que debió usar el padre de Cervantes, Rodrigo, para sus curaciones, para su profesión de cirujano (un trabajo similar al de las actuales enfermeras).

El patio

Desde el jardín de entrada de la Casa natal de Cervantes, en la calle Mayor, se accede al patio central. Este es un elemento tradicional en las casas alcalaínas. Tiene ocho columnas de granito y piedra calcárea con capiteles corintios, en la planta baja, mientras que la superior muestra la balaustrada y los pilares de madera. Destaca en el patio, en una esquina, el pozo original de la casa, de forma octogonal.

El estrado de las damas

Desde el patio se pasa al estrado de las damas, una habitación muy característica de la época, donde se sentaban a la morisca, es decir, en el suelo sobre almohadones y alfombras, para leer, coser, rezar, tocar música o charlar. Los muebles son de pequeño tamaño, como escabeles, arquetas, pequeños escritorios. Podía haber alguna banqueta baja para los caballeros, quienes sólo entraban aquí si eran invitados.

La sala noble

En esta sala, donde se recibía a las visitas, se pueden ver sillones de brazos o fraileros, con el respaldo de cuero, bufetes o mesas y grandes braseros para calentar la estancia en invierno. Los bufetes se cubrían con paños, al igual que las paredes con guadamecíes, finas pieles de carnero decoradas, como las que aquí se pueden ver.

La botica del zurujano  Rodrigo de Cervantes

Saliendo del patio, un pasillo nos lleva a la botica o cámara de Rodrigo, padre de Miguel de Cervantes, que era médico zurujano. Estos “cirujanos antiguos” hacían algo más que los barberos, que se dedicaban a hacer sangrías, y mucho menos que los médicos.

En la sala existe una mesa de cirujano, un sillón donde sentar al paciente, una alacena de estilo mudéjar para medicinas y remedios, muchos de ellos a base de hierbas, y diversos tarros de botica, en cerámica; todo ello son objetos originales de los siglos XVI y XVII.

La sala comedor

En la época no existían los comedores propiamente dichos, sino que en la sala de tertulia se disponía la mesa, y así se tenía la sala de aderezo de comer. Después de comer se retiraban los utensilios de la comida, fundamentalmente platos y cucharas, alguna vinatera, los candeleros para iluminar con velas las cenas, o un brasero para calentarse en invierno, que en este caso es de forma poligonal. Una vez más, todos los objetos son originales de los Siglos de Oro.

Cocina y bodega

A la sala de aderezo para comer da la cocina, la cual, si eres un visitante español o mediterráneo te será familiar en muchos de sus objetos, pues tal como era en el siglo XVI se ha mantenido hasta nuestros días en muchas zonas rurales de España.
Se ha arreglado dando una imagen muy vívida de cómo era entonces la vida, centrada en la cocina, hasta el punto de que cuando en la casa había criados, estos muchas veces dormían allí.
En la bodega, una vez restaurada, se proyectan audiovisuales sobre la vida de Miguel de Cervantes.

Información de interés:

Horario

Accesos desde Madrid

  • Tren cercanías Líneas C-1, C-2 y C7A.
  • Autobús 223 (salidas desde Intercambiador de Avenida de América).

Accesibilidad

El museo está siendo dotado de medios para facilitar accesibilidad, entre otros a las personas ciegas o con deficiencias visuales gracias a un convenio de colaboración entre la ONCE y la Comunidad de Madrid.

 

Galería de imágenes:

En vídeo:

Dónde está


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